Silla perseguidora
Con un poquito de tecnología RFID junto con algo de robótica (movimiento y seguimiento) se pueden implementar ideas tan cucas como la siguiente:
La silla se queda con tu cara o más bien con la tarjeta RFID que llevas en la mano y te persigue por la biblioteca. Más alucinante me parece el comportamiento aparentemente gregario de las sillas hacia el final del vídeo donde se organizan cual hormigas para montar un improvisado auditorio.
Visto vía El Mundo.